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Vístete manía, vamos a salir a correr un disminuido, aprovechando que estas despierta temprano. Yo me quedé paralizada un momento, pero anteriormente de que me dijera poco más, me levanté y me fui hacia mis cosas. Me puse a pensar que en realidad yo no traía nada adaptado para ir a correr, si bien no sabía cómo decirle. Abrí mi baúl, y empecé a buscar carente sentido, saqué la camiseta y el short con los que había hecho el desplazamiento el amanecer que veníamos, y aquí me detuve, sabía que no tenía borceguí sport y era incuestionable que no podría ir a correr en tacos. Me puse el short, en seguida me coloqué la camiseta, miré a mi futuro y le dije:

Disfruta de escenas adultas cómo nunca lo habías hecho hasta ahora!

Lo se perra… Hagamos poco, baja el ritmo un disminuido, yo seguiré así y te esperaré al acabamiento de la orilla. Dicho eso, adición la velocidad, al ritmo que supuse corre normalmente, yo por mi parte tuve que bajar la aceleración, momento en el cual ante la mirada y vi que la litoral aún se extendía por al menos 2 kilómetros más. Seguí corriendo, actualmente a mi ritmo, sin tener que llevar las manos sobre mis tetas, las cuales ahorita se movían a gusto, siempre sentía tal la camiseta se me iba subiendo y me dejaba las tetas al aire, pero yo intentaba mantenerlas tapadas lo más posible, sentía que no era el momento para andarme exhibiendo por la costa. Corrí por unos diez o quince minutos más, hasta alcanzar el conclusión de la ribera. Al llegar acá, había una cumbre que no permitía el paso, más que por las piedras grandes que iban bordeando el acantilado que había a la reborde del mar, observé un carente hasta que logré ver a mi prometido sentado en una piedra a unos ciento metros de en el cual yo estaba, adentrándose por las piedras, así que me dirigí hacia él. La dirección era difícil, sobre piedras enormes, y en algunas partes debía saltar de una roca a otra luego habían huecos grandes y hasta llenos con el agua del mar que con las olas subía por en medio de las piedras, las cuales, al existir expuestas al agua del mar, tenían adheridas conchas y cosas similares que las hacían muy ásperas, cosa que me incomodaba un corto y inclusive me dolía cuando debía saltar de una china a otra. Finalmente logré alcanzar el sitio en donde se encontraba mi pretendiente. Él estaba sentado en una pena mucho grande, en que cada ondulación que reventaba lo salpicaba un corto de linfa, me acerque a él y fue entonces cuando levanté mi mirada y pude observar la panorama que había desde aquel punto. Se podía observar toda la orilla, estábamos tal en frente de todo, y había una vista dramático. Me senté al lado de mi yunta, lo abrace y le di un besito en su aurícula, a lo que reaccionó y me dio un tremendo beso en mi boca, el cual se extendió por diferente segundos hasta que escuchamos el bramar de una oleaje la cual nos bañó cerca de por completo. Nos separamos ipso facto y nos levantamos dentro risas, la marea estaba subiendo, y sin nos quedábamos acá terminaríamos buceando dentro las piedras en el mejor de los casos. Al levantarme, me di cuenta que mi traje había quedado completamente mojada, mi camiseta estaba totalmente límpido dejando a la vista el par de tetas, mi amigo se dio cuenta al mismo tiempo de la situación y me dijo:

-Como que actualmente estás practicando para porvenir!!!

-Así pareciera, le contesté, y continué, pero es que no tenía carencia más que ponerme para acompañarte a correr afecto.

-Lo se Jessi, me dijo, en un tono excesivo diferente al que me había hablado en las últimas horas. Y pero no me disgusta para nulidad que me trate como su berrinche, hay veces es bueno sentir que no es por aflicción que lo hace, y parece que ese era el momento en que me lo haría saber de una manera que ni yo misma me lo esperaba. El continuó hablando:

-Sabes Jessi, no quiero ser grosero con tigo, es solo que me gusta sentirme arbitrario con tigo, pero no quiero hacerte sentir mal ni que pienses mal por alg…
 -Amor, le interrumpí yo, -no te preocupes, conoces que me encanta ser tu sumisa, tu perrita, y me encanta que me trates así, que me des órdenes y hacer las cosas semejante cual me dices, quiero que mantengamos ese juguito el resto de la hebdómada, que me trates como a tu furcia, haré lo que desees. Dicho esto, me quedé pensando en lo que le joya, no estaba segura de lo que pasaría de acá en delante, si fue o no capaz eso, más incluso sabiendo los accidente que se habían dado en los días anteriores y lo que estaba por venir, pero lo dicho, dicho estaba, así que no iba echar para atrás. Las propias palabras de él fueron las que me sacaron de mis pensamientos.

-Bueno Jessi, creo que más tarde iremos de compras para que puedas salir a correr con migo por las mañanas en algo más decente que eso que tienes puesto, que en realidad es ahora a modo si estuvieras desnuda!!!

-Bueno, eso no era así cuando salí, fue por omisión de esa ondulación que nos ha aseado y ha dejado mi camiseta transparente, pero yo no venía enseñando mis tetas amor.

-A qué no? Te vi en el tiempo que venias corriendo que tu camiseta continuamente dejaba tus tetas al aire, cosa que no es novedad en ti, pero no me vengas a decir que venias bien tapadita!!!

-Está bien, tienes razón, pero igual, no tenía carencia más que ponerme para correr!!!

-Te pudiste haber colocado un traje de balneario por hipo de esa ropaje, y no venir con tus tetas al aire, y poco más o menos que tu culo de igual manera, hoy que ese short que traes puesto no te cubre mucho que digamos!!!

-No pensé en eso afecto, te soy sincera, tendré más cuidado la próxima vez, y con un gesto dócil agregue, discúlpame amor. Con eso, el pareció entender que el juguito continuaba, y que era yo quien le pedía que por atención me tratara tal a su rabieta, lo cual hizo de inmediato.

Bueno manía, es oportunidad de regresar, te espero en la habitación, no voy a correr a tu ritmo de novata. Dicho eso, empezó a avanzar por sobre las piedras con diligencia felina, y claro, él tenía su calzado deportivo lo cual le daba mayor molicie en cotejo con mis pies descalzos. En lo que yo logré avanzar por sobre dos rocas él hoy estaba sobre la arena de la litoral corriendo a un ritmo demasiado fuerte. Para cuando logre alcanzar la margen, mi prometido era ya un pequeño punto en el horizonte, sabía que era imposible embolsar alcanzarle, incluso así, eche a correr después de el para no quedarme con creces rezagada. La camiseta mojada me daba la ventaja de que se pegaba a mis tetas, y si bien era claro de esa manera, al menos no se me andaba subiendo, y aparte de eso, me daba cierta sujeción en los pechos, lo que me permitió correr a un paso más fuerte. La orilla ya no estaba tan desierta tanto en el tiempo que iba hacia la montaña, hoy serian empalizada de las roto de la mañana, y ya se empezaban a mirar los empleados de los diferentes hoteles que hay a orillas de la ribera haciendo sus labores, así tanto uno que ajeno visitante y surfeadores que suelen salir a esas horas en exploración del mar. Si bien no fueron muchos los que me encontré mientras el itinerario, y muchos menos de los que pasé excesivo tapia, si me di cuenta de que uno se quedaron embobados a mi paso al ver mis tetas saltando de un lado a ajeno con el ritmo de mi trote. Así llegué inclusive la entrada de la calle del fonda, por en que seguí mi ritmo de trote desprovisto prestar mucha atención en quien o quienes me miraban, hoy para ese punto, mi camiseta estaba sobrado seca, y hoy no se transparentaba mis tetas, pero al mismo años, actualmente no se pegaba a ellas por lo que sentía que se iba subiendo carente a escaso dejando mis tetas al aire nuevamente. Si bien la camiseta se mantenía poco húmeda, tanto por el linfa del mas tanto mi sudor, no era lo suficiente tal para mantenerla adherida a mi cuerpo. Justo al llegar a la entrada del albergue sentí tal mis tetas ahora estaban completamente desnudas, pero me abstuve de acomodarme la camiseta pensando en que le podría dar un buen espectáculo de tetas a Juan, pero para mi conmoción, justo cuando llegué a la entrada del hotel al que me encontré de frente no fue cabalmente a Juan, si no a uno de los chicos que se hospedaban en una de las habitaciones que salen a cultivar todas las mañanas. Había olvidado por completo que era viernes, jornada de trabajo corriente para la mayoría, y que, obviamente a esas horas de la porvenir es en el momento que todos salen a su jornada profesional. Claro, la confusión del chico fue mayúscula en el momento que me vio venir hacia el corriendo con las tetas al aire, y la estupefacción mía fue mayor al ver a alguno que no me esperaba de frente, a menos de dos metros de mí. Reaccioné de inmediato, y me puse las manos en mis tetas, supongo que mi aspecto se puso colorado enteramente ya que el chico me habló rápidamente:

-Un arcángel cayó del paraíso!!! Dijo el, con un tono un carente gracioso, y continuó. No se preocupe muchacha, una hermosura tanto Ud. no pasivo sentir vergüenza, más bien, debería ser yo quien sienta pena de detener su paso. Sus palabras hicieron cierto mi vergüenza que se notaba en los colores de mi imagen, pero al mismo espacio hizo que me diera un cierto aire de confianza.

-Disculpa, no esperaba encontrarme a nadie. No quise ofenderte! Le colgante con chillido de pupila.

-Ofenderme!!! Exclamo él. Para nadie preciosa, daría lo que sea porque esa imagen no se borre de mi mente nunca más. Es más, pagaría por eso!!!

-Ja ja ja, reí yo con un disminuido de ironía. Por adentro pensaba que él podría ver mis tetas cuando quisiera, mientras volumen el sol en la pileta, y quizá, hasta más que eso.

-Por cierto, no irás al concurso de camisetas mojas? Deberías ir, clavado que ganas! Dijo él. Eso me dejó paralizada por un momento, pero le contesté:

-Seguro estaré aquí, tú crees que tengo posibilidades? Pregunté yo nuevamente con inocencia.

-Posibilidades??? Si haces un espectáculo tal el que acabo de ver consolidado ganas preciosa! Él decía eso con mucho morbo, pero al mismo duración con respeto. Su mirada se centraba en mi imagen, y no en mis tetas, que seguían cubiertas solamente por mis manos. En ese momento, solté mis tetas para acomodar nuevamente mi camiseta, momento en el cual tonillo que por unos instantes el viera mi pecho nuevamente mientras me acomodaba la ropa, entidad que hizo de gusto, y con una sonrisa en su rasgos dijo:

-Uy mamita, es que estas tal Creador manda!

-Gracias, le joya yo. -Entonces espero verte porvenir! Agregue.

-Si tu estas y prometes dar un espectáculo a modo el de hoy en día, asentado que estoy. Acá me entró el morbo y le colgante:

-Si te veo porvenir, haré algo utilizado para ti para que no lo olvides, poco mejor que esto, y dicho esto, me naciente la camiseta nuevamente para enseñarle actualmente sí, con toda calma mis tetas de manera directa, le hice un gesto de viciosa y en seguida proseguí mi camino, dejándolo atrás. Mientras me alejaba me acomodé mi camiseta de nuevo y escuche que el chico me decía:

-Fijo acá estaré mañana esperando que cumplas la garantía!!!

-La cumpliré! Le joya yo escaso detener mi paso hacia mi habitación.

Entré en nuestra habitación, no estaba mi pretendiente, lo cual me sorprendió por un momento, pero luego, al mirar el cronógrafo supe que de seguro estaría corriendo aunque, puesto que apenas si había pasado una instante de que habíamos libertino, y por lo general se tarda al menos dos horas en su rutina, era evidente que el trayecto con migo no cumplía ni con la mitad de lo que suele hacer diariamente. Me dirigí a la ducha, donde me bañe muy bien, y aunque tuve deseos de masturbarme por todos los acontecimientos ocurridos, no lo hice pensando en el mandato de mi novio de nada de sexo, y quería ser la sumisa obediente que suelo ser. Salí del baño, busque un traje de baño. Ya en los días anteriores había utilizado los tres que había traído con parte superior, y la verdad, ese día no pensaba usar nada arriba, pues al día siguiente sería el concurso, y no quería ni rastros de marcas en mis tetas, así que, tome una de las dos tanguitas que había traído que no tienen parte superior, que en síntesis son muy similares a las de los otros bikinis, minúsculos triangulitos que a duras penas tapan algo, y todo el resto sin finas tiritas que unen todo. Este que saqué es de color rosa, me lo coloqué y me lo jalé bien hacia arriba, provocando esto que se incruste hasta dentro entre mis labios y mi culo, una sensación que me encanta. Hecho esto, me puse unos los tacones blancos que había usado la segunda noche con el vestidito rosa. Salí de la habitación, con la toalla en la mano y el bolsito de mis cosas personales, y las tetas al aire, sin importarme más, me dirigí a la silla que ya era mía! Coloqué mi toalla y me tumbé de inmediato boca abajo, me puse el bronceador a como pude, pues no había nadie a quien solicitarle ayuda y me relajé. Al poco rato llego mi novio, quien al verme en la toalla me dijo:

Está bien perra. Dicho esto, tomó el tarro del bronceador y empezó a colocarme por todo el cuerpo, entreteniéndose sobre manera en mi culo nuevamente, metiendo mano y anular por todos mis agujeros logrando una tremenda ardor en mí, al punto que estaba a punto de correrme, momento en el que él se detuvo, y sin decir nadie se levantó y se retiró hacia la habitación diciendo:

-Nada de eso pataleta, tendrás que aguantar, retorno en un periquete. Él sabía lo que me hacía, y sabía demasiado bien el momento escrupuloso en el cual se podía detener y dejarme con el exaltación a punto, y disfrutaba de hacerme angustiarse de esa forma, y por alguna razón, yo disfrutaba de ese martirio al cual me sometía.

Me quedé allí, tumbada boca bajo por un periquete, luego me di vuelta y procedí a colocarme bronceador por el frente, lo disfruté al máximo, me entretuve masajeando mis tetas, y luego por mi matriz, al punto que nuevamente sentí a modo mi culminación se acercaba, así que me detuve, terminé de colocarme el bronceador y me relajé nuevamente. En ese periquete escuche la aullido de mi pretendiente, a quien no había escuchado llegar, que estaba justo sobre mí:

-Eres cumplidor berrinche, me gusta eso. Era incuestionable que estuvo suficiente edad como para darse cuenta lo que había hecho, y me alivió que no hice nadie.

-Iré a traer poco para alimentarse rabieta, espérame inmediato, no te muevas! Dicho esto, se retiró, yo me quedé tomando el sol a mi gusto. A los quince minutos, mi amigo estaba de retorno con unas bolsas, en las cuales traía nuestro almuerzo.

-Sigues aquende perrita, me gusta tu obediencia, te has animales un almuerzo. Siéntate. Yo me incorporé sonriente, lo miré a los ojos y joya:

-Gracias cariño, soy tuya y haré lo que me digas.

-Bien bien, vamos a almorzar poco. Ponte la parte de arriba de tu bikini.

-Eh… no traje apego, no tengo parte superior para este bikini. Contesté yo, esta vez con cierta desconfianza de que esta contestación no le gustaría a él.

-Ahhh, entonces vienes con las tetas al aire desde la habitación!

-Eh, sip apego.

-Mmmm, bueno, que le vamos a hacer, eres una puta legitima. Igual, desayunemos! Su resolución no era justamente lo que me esperaba, pero al menos fue relajante no adoptar distinto chorreo. Me entregó una morral, la cual contenía una cajita con frutas, las cuales me comí de gusto, igual había un emparedado y una cajita con cuajo fresca, me lo comí todo, los ejercicios de la porvenir habían abierto mi deseo. Una vez terminado, me quedé esperando las órdenes de mi amigo, el cual, al parásito esperando me dijo:

-Quieres seguir tomando el sol?

-Lo que tú ordenes adoración.

-Bien, entonces recuéstate nuevamente, que te doy más cremita en la espalda!

Mi futuro me puso crema en la espalda, esta vez no me martirizó tanto como anteriormente, y me pude relajar pronto. Estuvimos así por un buen santiamén, el en ocasiones se metía a la estanque y nadaba un tris, luego salía y se tumbaba a mi lado, me daba crema por uno y otro lado y volvía a zambullirse. Tal a las diez de la mañana, salió Andrea de su habitación, tenía cara de que había pasado una tinieblas tremenda, se acercó a mí, justo mi prometido estaba en la estanque:

-Hola Jess.

-Hola Andre, que parecido tu crepúsculo?

-Ufff Jess, ni te imaginas, tremenda!!!

-Se te nota!!! Le colgante con una mirada picara.

-Tanto así amiga?

-Tanto así! Repliqué! Se quedó en silencia, y al cabo de unos segundos nos reímos las dos al acorde.

-Ja ja ja…
 -Hace mucho estas aquí? Preguntó Andrea.

-Sip, mas menos, temprano salí a correr con mi enamorado.

-Ahhh, madrugaron entonces!!!

-Se puede decir!!!

-Bueno, reingreso a mi cuarto para alistarme y vengo para estar con tigo Jess.

-Está bien Andre, inmediato estaré. Dicho esto, se retiró Andrea a su cuarto y yo seguí tomando el sol. Al corto momento, ella volvió a salir con su bikini de hilito que había ajado el día pasado, y caldo hasta la mecedora que igual había estropeado ella. Se tumbó boca arriba y se empezó a dar bronceador por el cuerpo. En ese momento justo mi pretendiente salía de la piscina y se acercó a nosotras.

-Hola Andre, dijo él.

-Hola, contestó ella.

-Si ocupas alianza me dices, le dijo mi futuro a ella, a lo que yo ipso facto saliente la mirada viéndolo seriamente pero exento decir nulidad. Si bien teníamos un juguito, era en medio de nosotros, yo no quería incluir a ninguna persona más. Claro, no tendría derecho de reclamar puesto que a mí también me habían dado crema ya otros chicos días atrás, y de maneras mucho provocativas!

-No te preocupes, actualmente viene Carlos para ayudarme, contestó Andre escaso ninguna malicia. Efectivamente, Carlos salía justamente de su habitación, y se dirigió a nosotros, saludando a todos y mirando mis tetas fijamente.

-Hola!!! Dijo el de manera general. Me agradaba esa mirada que me hacía, me gustaba saber que mis tetas le llamaban la atención, igual, por cierto respeto en ese momento me di vuelta y le solicité a mi novio me diera crema en la espalda, cosa que hizo de gusto, y esta vez, nuevamente se dio gusto tocando mi culo, y yo intenté hacer que la entidad exteriormente más genital, levantando lo más posible mi culo y hasta abriendo un poco las piernas para que mi novio tuviera un mejor acceso a mis partes, cosa que no dudo en meter mano. Yo por mi parte, no quería tener un clímax frente a mis amigos, por lo que intentaba pensar en algo más, y parece que mi futuro era consciente de ello, ya que no paraba de meter sus dedos por mi vagina y mi culo, y de haber estado solos ya hacía rato hubiera tenido mi orgasmo, pero dadas las circunstancias lo estaba tratando de evitar. Fue Andrea la que intervino en la situación y prácticamente me salvo de una situación que ya se me estaba saliendo de las manos:

Valla del mediodía, nos retiramos hacia las habitaciones para luego ir a almorzar los cuatro juntos nuevamente. Yo tenía el presentimiento que ese piscolabis en grupo nuevamente serviría para que tanto mi futuro a modo mis amigos se aprovecharan para seguirme exhibiendo adonde fuéramos, pero la autenticidad sentía que quería eso, y no intentaría por ningún asunto detenerlos. Ya en la habitación le pregunté a mi pretendiente:

-Quieres que me ponga pellizco en diferente para ir a comer?

-Mmmm, puesto que, luces fantástica así, igual que continuamente, cúbrete las tetas con poco a tu gusto, y estarás bien me parece.

-Como tú gustes apego. No quieres que me ponga carencia más en la parte de bajo?

-Si tú lo deseas rabieta, o si quieres ir en el hilito lo puedes hacer.

-Me pondré un pareo si te parece.

-Está bien, como tú gustes. Quería tener poco más que solo el micro hilito en la parte de debajo, luego sabía que acaso jugarían con migo este trio. Busque el vestidito rosa que usé la segunda oscuridad, que en realidad era un pareo en la parte baja y un banda de tela en la parte superior amarrada sobre mis tetas. Esta vez, a diferencia de la vez preliminar, la afianzamiento contienda para que mis tetas no se salieran tan sencillamente, y dado que traía el hilito debajo, podía amarrar el pareo por un flanco.

-Qué te parece así apego? Pregunté a mi pretendiente.

-Me parece que lucias mejor antes de colocártelo, pero te ves excesivo bien así incluso.

-Si quieres me lo quito afecto.

-No no, mejor así, creo que es más moderado. Le sonreí, él asimismo estaba listo así que salimos de nuestra habitación, nuestros acompañantes asimismo justo están saliendo, y una vez con ellos nos dirigimos hacia el restaurant del fonda. Había bastante gente adentro, no me lo esperaba, pues todo el santiamén que estuvimos en la pileta no vimos a ninguno, ni tan ni a los del aseo de la charca, pero ente contraria, el mesón estaba asaz atestado. Por un lado, me alivio venir vestida tanto estaba, ahora que si mi novio hubiese velado la propuesta de quitarme lo que me había puesto con suerte hubiera entrado al sitio con exclusivamente un micro hilito sobre mi cuerpo, y eso hubiera sido demasiado vergonzoso dado la cantidad de gente. Igual, mi cuerpo era el centro de atracción y el punto al que se dirigían todas las miradas del local, y pero no tenía carencia a la vista directamente, el pareo no me tapaba ni todo el culo ni la parte delantera del micho hilito, dejando ver una de mis nalgas aproximadamente por entero y la mitad de la otra por atrás, con el hilito enteramente imperceptible dentro mis cachas, y por avante se entreveía el pequeño triangulito que luchaba por sostener tras de evidentemente la línea de vellos sobre mi vagina. Al echar un examen por el lugar, logré divisar al chico que me sorprendió con las tetas al aire por la porvenir, estaba sentado en una mesa junto a 3 chicos más, debían ser sus compañeros. De momento él no me había visto, ya que justamente él era quien estaba de espaldas a nosotros, pero dos de sus amigos actualmente habían notado nuestra presencia, fundamentalmente la mía, y no tardaron en alertar a sus compañeros. El chico que me había visto, al gusano de nuevo empezó a hablar con sus amigos, supuse que les había raro de su encuentro de la porvenir y hoy en día les diría que yo era la chica, aunque yo no podía alojarse segura de eso y era solo mi idea, pero por el carácter de gestos pensé que seguro que era eso. Nos sentamos aproximadamente de una mesa, bastante tapia de en donde los chicos en mención estaban, esta vez, mi el chico en mención estaba justo frente a nosotros, pero yo le daba la espalda, pero era lo primero que su mirada podía ver en el momento que veía hacia nuestra mesa. En seguida ordenamos y el criado se retiró. Frente a mi estaba Andrea, quien empezó a notar las miradas de los chicos de la mesa en cuestión, si bien la mayoría de hombres me miraban, ellos lo hacía con mayor asiduidad y se notaba que hablaban de mí.

-Jess, así es a modo debiste usar ese vestidito la otra crepúsculo en el momento que nos encontramos, cruzado, y con ese hilito por abajo, no como ibas ese amanecer, me dijo Andre tanto para romper el silencio de la mesa.

-Bueno, es que hoy sé que estamos en compañía de ustedes, además, ese jornada habíamos salido tarde en la anochecer, no a medio data, era una ocasión diferente, me defendí.

-Igual fui yo quien le dijo a Jess tanto quería que usara el vestidito ese fecha, agrego mi prometido.

-Sí, está bien, pero no creo que le dijeras a ella que fuese escaso ausencia por debajo. Volvió al ataque Andrea!!!

-Bueno, eso si no se lo joya, pero ella constantemente anda así, no era pellizco de extrañar, trató de defenderme de nuevo mi novio.

-Igual, soy yo la que se viste o desviste, y si a algún le ven sus partes es a mí, a nadie más, colgante yo de manera tranquila y en la chillido más baja posible para que nadie más me escuchara externamente de la mesa. En ese momento, me levanté de la mesa y tomé rumbo al lavatorio.

-Iré a lavarme las manos, dije. Me fui directo a los servicios, los cuales estaban atrás de una portón, al entrar, vi un corredor largo y al fondo dos puertas, una era los servicios de varones y la otra la de las chicas. Entré al que me correspondía y me lava las manos. Al salir, mi confusión fue ver al chico de la porvenir, parecía me había seguido hasta acá y me estaba esperando.

-Hola preciosa, me dijo.

-Hola!

-Disculpa mi atrevimiento, Jessica, es tu nombre cierto?
 
-Como lo sabes?
 
-Te seguí con la vista en la mañana y vi a cual habitación entraste, luego fui a la recepción y logré mirar en el libro del hotel tu nombre, y el de un hombre que está en tu habitación, supongo tu esposo.
 
-Ahhh, eres curioso entonces!!! Y bueno, sí, mi nombre es Jessica, cual es el tuyo?
 
-Soy Fabián.
 
-Pues mucho gusto Fabián.
 
-El gusto es todo mío Jessica. Y dime, en serio estarás en el concurso mañana?
 
-Sip, ahí estaré, participando.
 
-Y lo de la promesa fue en serio?
 
-Solo tendrás que estar ahí para averiguarlo.
 
Mmmm… usaras un short como el que traías por la mañana? Se te miraba el culo muy rico Jessica…
-Ja ja ja ja ja… no, no usaré un short así.
 
-Ahhh, que pena, con ese short te mirabas de infarto.
 
-Siento desilusionarte, pero en realidad usaré un hilito como este que traigo puesto. Dicho esto, solté el nudo de mi pareo y me lo quité, mostrándole el hilito que tenía puesto. El chico se quedó paralizado por un instante, y tuve que hablarle de nuevo para que saliera de su trance.
 
-Te parece que mejor debería usar el short?
 
-Bue- bue-bueno… de ser así, creo que ese hilo será la mejor elección…
 
-A mí me pareció igual, pero bueno, una segunda opinión nunca está de más. Bueno, me tengo que ir, un gusto Fabián. Dicho esto, me di vuelta y me coloque el pareo para regresar a la mesa como si nada pasara. Al llegar a la mesa, los platos ya estaban servidos. Nos dedicamos a comer de inmediato. Mientras comía a mis espaldas escuchaba el cuchicheo de Fabián con sus amigos, evidentemente hablando sobre mí, aunque no sabía exactamente qué. Al terminar de comer, los chicos nuevamente se levantaron como es su costumbre para ir a cancelar la cuenta, dejándonos a Andre y a mi solas en la mesa.
 
-Jessica, esos chicos no paran de hablar de ti. Se ve que les has provocado!!!
 
-Tú crees? No tengo idea de quienes son, los has visto tú antes? Le dije a Andre aludiendo inocencia.
 
-La verdad no estoy segura, pero me parece ya los había visto en el Hotel.
 
-Pues será que están hospedados aquí, le dije yo con frialdad.
 
-Pues sí, pero igual, no te quitan ojo de encima!
 
-Han de ser unos mirones!!! Ja ja ja.
 
-Seguro que sí, vamos, los chicos están listos, dijo Andre. Nos levantamos en seguida, yo salí tras mi amiga, lo que me dejo con libertad de mirar a Fabián y al pasar cerca de él le cerré un ojo y le lance un besito para que sus amigos vieran que lo que él decía debía ser verdad, eso en realidad sin saber que les habrá dicho!!!
 
Salimos del restaurante y nos dirigimos de regreso al hotel, llegamos a las sillas donde aún estaban las toallas que habíamos dejado en la mañana ahí. Yo procedí a quitarme el pareo, y en seguida me quité la tira que me cubría las tetas, dejando estas al aire libre de una vez, me senté en mi silla y le dije a mi novio:

Recuéstate boca debajo Jess, me dijo, para acabar de pasarte bien el bronceador! Hice caso inminentemente, y me acosté boca bajo tal me dijo él. Nuevamente empezó el juego en mi culo, mientras observaba a modo Carlos le daba crema en la misma posición a Andrea. Ella al igual que yo, había decidido sacarse las tetas y tumbarse boca bajo. Pronto mi novio termino de hacer lo suyo, y se recostó sobre su silla para descansar. Al cabo de un lapso, cuando ahora la comida se nos había bajado un carente, mi prometido y Carlos se fueron hacia la pileta, y no tardaron mucho en invitarnos a unirnos a ellos. Andrea no vacilación mucho, se levantó de la poltrona, se colocó la parte superior del bikini y se lanzó a la pileta. Yo me sentía aperezada, pero igual, posteriormente de algunas insistencias de mi novio y Carlos me levante y me fui hacia la estanque. Empecé metiendo un pie en el linfa, no quería lanzarme, pero en eso Andrea empezó a arrojarme agua desde la piscina, lo que me obligo a tirarme de clavado a la alberca. Comenzamos a jugar en la piscina, lanzándonos linfa y esas cosas, hasta que Carlos pensó en jugar un partido de vóley oceánico.

-Debemos apoderarse un balón, dijo Carlos.

-En el albergue deben tener, dijo mi amigo.

-Hay que pedirle una bola al recepcionista, les dije.

-Anda Jess, ve tú, que actualmente le tienes proporcionado confiancita a Juan, exclamó Andrea.

-Nooo, yo no quiero, les joya.

Jessi, no te hagas de invocar, ya conoces que le tienes mucha confianza, de seguro él te da el balón.

-Bueno, bueno, les colgante, yo iré. Nadé hasta las graditas de la piscina, salí por ellas y me fui hacia la recepción. Mis tetas botaban al ritmo de mis pasos, entré a la recepción, me di cuenta que aún estaba tan mojada que iba mojando todo tras de mí, así que me detuve en la entrada y desde cerca llamé a Juan:

-Juan!!! Discúlpame, tienes un balón de vóley que nos puedas prestar? Juan estaba de espaldas a la entrada, y al darse vuelta a mi llamado quedó vacilante al anélido prácticamente desnuda.

-Disculpa???

-Hay juan, no te hagas, que actualmente me has visto con menos, préstame un balón, insistí.

-Ehhh, bueno, dame un minuto y te lo llevo.

Te espero inmediato o me lo traes tú?

-Como gustes Jessica

-Bien, entonces esperaremos en la alberca, que me muero de frio próximamente!!! Dicho esto me di media vuelta y me fui directo a la alberca, al llegar nuevamente me lance de clavado en el agua y nade por debajo del agua hasta llegar en que mi pretendiente. Al salir del agua me preguntó:

-Que te han dicho?

-Ya me la van a traer, y no había terminado de decirlo cuando vi que Juan salía de la recepción con un balón en sus manos.

-Aquí está el balón que me pediste Jessica! Dijo Juan.

-Lánzala aquí, le conteste. El la tiro hacia mí de inmediato. Atrapé el balón y le joya:

-Muchas gracias Juan, eres un sol! Empezamos a jugar, hicimos equipos por pareja, yo con mi pretendiente y Carlos con Andrea. Noté que Juan se había quedado a la reborde de la pileta observando “el juego”, si bien más me daba la impresión que observaría solo el juego mío más que el partido de vóley. Yo quedaba justo del lado que estaba el, si bien estaba de espaldas a él, incluso así, tendría un bello espectáculo con migo, y yo me aseguraría que así externamente. A modo ningún de nosotros era conocedor en el asunto, pasábamos más duración recogiendo el balón de lo que este pasaba en el aire, y más de una vez tirábamos el balón afuera de la acequia, por lo que alguno debía salir de la piscina para traerla, exceptuándome a mí, luego Juan estaba de mi lado, y si la bola se iba por ese lado el me la pasaba. Pronto Juan se dio cuenta que esa situación no le estaba favoreciendo, ya que si yo salía de la piscina el espectáculo seria mayor, así que, se fue tal a hacer otras labores, mas se quedó conveniente cercano a la alberca, de modo que estaba atento a lo que sucedía. No pasó mucho ciclo para que el balón saliera de la alberque por el lado que estaba yo, así que me tocaba ir a traerla, me aproximé a la gradilla y al asomar a salir noté como Juan no perdía detalle de mis movimientos. Sentí tal la parte delantera de mi trajecito de balneario estaba completamente hundida dentro mi vagina, al punto que prácticamente era un hilito, dejando ver totalmente todo, incluso la línea de vellos de mi pubis, no me acomodé nada y salí tanto la más tranquila a traer el balón. Cuando tuve el balón en mis manos lo lancé a la alberca, y en ese momento traté de recomponer un carente mi tanguita, al menos para probar tapar mis vellitos, regresé y me clavé nuevamente en el linfa para persistir el juego. Jugamos por un lapso más, luego salimos y tomamos nuevamente el sol, y así se fueron pasando los minutos y las horas de la tarde. Al ser más menos las cuatro de la tarde, mi prometido dijo a nuestros acompañantes que debíamos retirarnos, pues teníamos varios asuntos pendientes, yo no estaba segura a lo que se refería, pero igual hice incidente de lo que decía el, me levanté, y me dispuse retirarme hacia la habitación, momento en el que mi pretendiente dijo:

-Espérame acá Jessi, reaparición en seguida para irnos.

-Está bien amor, contesté yo carente estar segura de lo que se trataba. Lo que si estaba claro era que yo no iría a la habitación, por lo que decidí colocarme los trapos que tenía aquí con migo, puesto que indiscutiblemente mi futuro no quería que fuera semidesnuda a donde quiera que fuéramos. Justo me estaba terminando de colocar los zapatos cuando mi novio salió de la habitación y se dirigió hacia mí.
 
-Estas lista Jessi?
 
-Sí, dame un segundo que termino de ponerme este zapato.
 
-Bien, date prisa!
 
-Voy voy… Dicho esto, me termine de colocar mi zapato y estaba lista para marcharme. Nos despedimos de nuestros amigos y nos retiramos. Al salir por el portón del hotel le dije a mi novio:
 
-Para donde vamos amor?
 
-Iremos a comprar algunas cosas perrita. Recuerda que mañana debes salir a correr nuevamente con migo temprano, pero esta vez deberás ponerte a mi ritmo, así que tendrás que ir mejor preparada que hoy. En ese momento recordé lo que había sucedido por la mañana, y sabía que como mínimo debería comprar unos zapatos adecuados para correr. Nos dirigimos a un centro comercial que estaba relativamente cerca del hotel, quizás a unas 3 o 4 cuadras de distancia. Al llegar nos dirigimos directo a una tienda de artículos deportivos. Entramos y noté que la vendedora era una chica hermosa, con un bronceado precioso y un cuerpo de infarto, se notaba que era una chica de gym, llevaba ropa deportiva, muy ceñida, sin llegar a ser vulgar, pero si se le miraba muy sexy.

Lo se afición, y incluso sé que te gusta que lo sea. Dicho eso, di media vuelta y de por medio en el probador. Cerré la puertilla con la tranque y me amago lo que traía puesto, incluso el hilito del hábito de afusión. Me coloqué el top primero, el cual me suave súper ajustado, pero acabado, y al colocarme la mini, me di cuenta que era más corto de lo que pensaba, y que era asaz ajustado, prácticamente imposible que me tapara bien mi culito. En el momento que terminé de hacer esto escuche a la chica que fuera me decía:

-Aquí tengo los zapatos, si gustas te los paso de una vez.

-Tranquila, salgo enseguida. Dicho esto abrí la puerta y salí. La chica se quedó mirándome de arriba debajo, se le notaban los pensamientos en sus ojos, obviamente pensando lo puta que me miraba.

-Te toque bastante bien, dijo ella, y agrego, tienes un cuerpazo digno de lucir de esa manera.

-Gracias, tu igual, le colgante. Ella sonrió a mi contestación, e en seguida eso hizo que cambiara su forma de mirarme, bien que sabía que mi próximo movimiento haría que nuevamente me mirase con la cara que puso al base. Tomé los zapatos de sus manos y me dirigí a una banquita que había en el aposento, ella vino con migo y me entregó una medias que aun tenía en sus manos. Al sentarme en la banquita, mi genitales desnudo quedó totalmente desnudo, a la vista de la chica, quien inclusive ese momento quizás pensó que yo al menos traía escenas de pelis x el hilito del hábito de balneario rosadito que ahora me había visto quizá. Tal cual pensé, su mirada volvió a ser la precedente. Yo serenamente me coloqué las medias, y luego los zapatos, me levanté y me recompuse la mini, intentando tapar inclusive donde fuera posible mi trasero.

-Me gusta, le colgante a mi futuro.

-Se te ve dramático, me contesto él.

-Sí, te ves mucho bien, mas si está un exiguo poda la mini, y desprovisto el short! Dijo la chica.

-A mí me gusta, y me gusta más así falto el short, me siento más tocador, les joya. La mirada de la chica se volvió más penetrante aunque, y yo miraba a mi futuro el cual hacia una cara de escepticismo, al mismo duración que se sonreía, indicador de que le estaba gustando mi acto, o al menos, así lo sentía yo.

-Bien, nos llevamos todo, si gustas nos preparas la cuenta, le dijo mi amigo a la chica. Yo por mi parte, regresé al vestidor, en donde me regate las prendas, y al ponerme las que traía decidí no ponerme el hilito, usaría solamente el pareo en la parte de abajo, igual a como lo había deteriorado la segunda tinieblas de la semana, con el nudo al frente para tapar mis vellitos.

Salí del cambiador y me fui directo al mostrador, cerca estaba hoy mi novio con la chica.

-Desean pellizco más? Pregunto ella.

-No, creo que tenemos todo, le contestó mi enamorado.

-Bien, entonces estamos listos.

-Muchas muchas gracias por todo, le dije a la chica.

-Gracias por su obtención, les esperamos pronto, contestó ella. Salimos del local y nos pusimos a deambular en dirección a la salida, de pronto mi prometido me dijo:

-Te has quitado el hilo, aseveración pasta?

-Si afecto, es que estaba mojado incluso, me excusé yo.

-Eres una fulana Jessica, vete para la habitación de inmediato, y me esperas aquí hasta que yo regrese, perra! Me dijo mi novio con un tono de dominante, bien que también sentí el juego en sus palabras. Tomé dirección hacia el alojamiento, tal a modo me lo había meticuloso mi futuro. En una mano llevaba la costal con la indumentaria y en la otra llevaba la caja de los zapatos. De pronto sentí como el nudo de la chal que tapaba mi parte inferior empezó a soltarse poco a escaso, ayudado por el céfiro que soplaba conveniente fuerte y me levantaba la pañolón constantemente, y que yo no podía controlar debido a los paquetes que traía en mis manos. Llegué hasta un pared, donde pude por fin colocar las cosas que llevaba en mis manos, momento en el que sentí tal la punta se me deslizaba hacia las piernas dejando mi culo enteramente desnudo. Había mucha gente en la bulevar, puesto que era la calle principal de la ciudad y a una oportunidad de alto tránsito, así que no habrán sido pocos los que vieron el tremendo espectáculo, y si bien duro unos pocos segundos, quizás menos, no se hicieron esperar los chiflidos y piropos pasados de todo por parte de diferente chicos. Rápidamente me acomodé el pareo, me hice el nudo fuerte a la altura de mi vientre y seguí mi camino en cuanto pude. Las miradas de diverso caballeros que me encontré de camino se perdían de por medio mis tetas y mi abdomen, buscando en cuál de los dos sitios podrían ver algo mejor, y si bien es cierto llevaba bien acomodadas mis tetas atrás de la tela, la cual llevaba combate, el movimiento de mis tetas libres se hacía demasiado indiscutible, y claro, sin dejar de lado la parte baja, en la cual el nudo frente a mi pubis evidenciaba conveniente abiertamente la ausencia de cualquier otra prenda bajo la pañoleta.

Al llegar al alojamiento, en una de las sillitas de la piscina se encontraba Fabián, el chico de la mañana, quien acaso recién habría salido de sus tareas. A su lado se encontraba uno de los chicos amigos de él. Además note que ahora Carlos y Andrea se habían retirado de la zona, por lo que solo los dos chicos estaban allí. Fabián me saludó justo cuando iba pasando por su sitio.

-Hola Jessica, que agraciado verte de nuevo.

-Hola Fabián, lo mismo digo! Me detuve para no ser irrespetuosa, aunque sentía que con eso estaba desobedeciendo a mi novio, aunque pensé que no podría darse cuenta!
 
-Sabes Jessica, le dije aquí a mi amigo Roger que participarías mañana en el concurso de camisetas mojadas, pero él no me cree.
 
-Y porque no le crees Roger? Dije como para seguirle el juego a Fabián.
 
-Pues, es que Fabián no suele ser muy sincero que digamos, y bueno, una chica como tú no suele participar en esos concursos.
 
-Ah no, porque piensas que una chica como yo no suele participar en concursos de esos? Acaso te parece que no tengo lo necesario para ese concurso?
 
-No, no Jessica, discúlpame si me malinterpreté, es solo que me pareces que eres una chica de mucha clase como para participar en un concurso de ese tipo, me refiero, un concurso de pueblo, tu eres más como de concursos del tipo profesional, no sé si me explico.
 
-Entiendo a lo que te refieres, pero bueno, creo que deberás creerle a tu amigo Fabián, ya que si voy a participar en el concurso, quizás no soy una chica de alta clase como tu pensabas!
 
-Pues, continuó Roger, si participas, y lo haces en el traje de baño que me ha dicho Fabián fijo que ganas.
 
-Ah, y que te ha dicho Fabián que pienso utilizar para el concurso?
 
-Pues, él dijo que le modelaste un pequeñísimo hilo dental hoy en el restaurante, y bueno, nosotros igual pudimos ver algo de esa fantástica prenda bajo ese pareo que traes.
 
-Modélala de nuevo Jessica, si no es molestia para ti por supuesto, pidió Fabián! Al escuchar esas palabras recordé que el hilito dental estaba en mi bolsito, no sobre mi cuerpo, por lo que, me entro la diablita dentro. Metí la mano dentro del bolso al tiempo que les decía:
 
-Lo siento chicos, no lo traigo puesto ya, momento en el que sacaba del bolso la pequeñísima prenda aun húmeda. Los chicos se quedaron con la boca abierta, hasta que Fabián tomo acción:
 
-Bueno, entonces modélanos el que traes ahora, ya que imagino que debe ser igual de diminuto, dijo inteligentemente. Yo Me sonreí, al tiempo que coloque las cosas que había en mis manos sobre una de las sillas, y me llevé las manos al nudo del pareo.
 
-En realidad te equivocas Fabián, ya que no traigo ningún hilito abajo del pareo, dicho esto, me solté el nudo del pareo y les deje ver a los dos mi vagina totalmente desnuda y palpitante, pues toda la situación me había provocado una excitación tremenda. Me di una vuelta completa para que miraran bien todo lo que había, y luego me volví a amarrar el pareo en su lugar, sin decir nada más, tomé mis cosas y me marche hacia la habitación dejando a los dos chicos con una tremenda erección más que evidente entre sus piernas.

Al entrar al cuarto, lo primero que pensé fue en buscar determinado de mis consoladores y enterrármelo inclusive lo más profundo de mi ser, pero reaccioné al conmemorar la interdicción que me había hecho mi novio. Debatí mentalmente por un periquete, ahora que de todas formas no había obedecido al pie de la letra el mandato de mi prometido de venirme directo hacia la habitación, si bien incluso pensaba que no me había dicho que no me detuviera a hablar con ninguno, así que técnicamente no había faltado a su palabra, mientras que el masturbarme si sería una falta directa a su mandato de continencia, también, con lo que suelo tardarme en eso y con lo rápido que me vuela el duración cuando me masturbo pensé que de seguro me encontraría con el confortante en uno de mis agujeros. Decidí que mejor no haría nada, igual mi futuro seguramente no tardaría mucho en llegar. Me senté en la litera y me puse a mirar televisión. Pronto oscureció y aunque mi amigo no llegaba. No fue sino hasta pasadas las ocho cuando mi amigo por fin llego a la habitación, entro con un par de bolsas más, se notaba que había ido de compras.

-Veo que estás aquí igual cual te joya.

-Si cariño, aquí te estaba esperando.

-No te desviaste en tu retorno a la habitación?

-No afecto, tanto me dijiste, me vine directo hacia próximamente.

-Hummm, entonces, porque hay unos chicos comentando cerca afuera sobre ti, y lo tremenda fulana que eres. Era cierto que mi pretendiente se había dado cuenta que me detuve a hablar con Fabián y Roger. Era momento de pensar poco rápido.

-Me detuve a saludarles cariño, no me desvié de mi camino.

-Ahhh, te detuviste a saludarles, y de paso enseñarles tu cuerpo desnudo! Mi prometido se escuchaba dominante, y ciertamente estaba disfrutando su papel, y más aún disfrutaba actualmente que tenía mucha aclaración, entidad que no esperaba en ese momento. No tenía evasiva en ese momento, mi mente no podía pensar en alguna salida de esa situación, por lo que mi silencio se hizo mayor inclusive que mi futuro volvió a hablar:

-Te exhibiste para ellos a modo una berrinche verdad?

-Si amor, lo hice.

-Pues eso merece un corrección pataleta. Levántate! Me levanté de un tranco de la yacija, y me coloqué frente a mi pretendiente.

-Desnúdate manía! Mandó el. Yo rápidamente me quiebro los dos trapos que cubrían mi cuerpo y me iba a agachar para quitarme los zapatos, momento en el que mi futuro me tomó del crin y me impidió seguir.

-Los zapatos no rabieta. Acércate a esa mecedora pataleta. Me acerqué a la banqueta, en donde él me tomó y me colocó a su gusto. Me puso de frente a la butaca, pero por la parte zaga de esta, es decir, frente al respaldo, volumen mi cuerpo y me obligó a inclinarme por sobre el respaldo, incrustándome la parte superior del respaldo en mi aguante y bajando el pecho de mi cuerpo hasta tomar con mis manos las patas delanteras de la jamuga, estaba completamente expuesta en esa posición, mi culo era la parte más alta de mi cuerpo en ese momento. En ese momento, falto decir carencia, mi amigo buscó una de las bolsas que traía y de ella saco varias cintas negras de tela, que resultaron ser fajas en el momento que las pude ver mejor. Con ellas amarró mis piernas y mis manos a las cuatro patas de la jamuga dejándome enteramente fijo y débil a cualquier cosa que él quisiera hacer con migo. Entonces dijo:

-Has sido indócil berrinche, y mereces ser castigada tal la meretriz que eres.

-Lo que tú digas cariño, castígame a modo tú quieras. Yo trataba de ser la más sumisa pero por dentro estaba esperando ser ataque por la pene de mi enamorado, mi posición y situación me daba a entender que me reventaría mi culo a más no dar. Mis pensamientos empezaban a ver la luz, puesto que mi futuro procedió a desnudarse, dejando aquel hermoso tronco a la vista de mis ojos, mi vagina estaba inundada, y palpitaba esperando ser penetrada lo precedentemente posible. Mi enamorado se acercó por adelante hasta en que yo estaba, y exento decir nadie me tomó del cabello y tiro mi cabeza hacia arriba, lo más alto que pudo, rápidamente colocó su picha en mi boca a lo que reaccioné abriendo lo más posible para probar tragar su aparato. Estaba íntegramente inamovible, mi futuro estaba en una posición asaz incomoda indiscutiblemente, luego por mi postura mi cabeza estaba bastante debajo y después de de eso no era capaz de levantar mucho mi cabeza, mi amigo prácticamente estaba de rodillas cogiéndose fielmente mi boca con su falo. Yo intentaba producir la mayor cantidad de espuma posible para que su evocación fuera máxima, incluso en el tiempo que no soy una apasionado adicta a dar genitales verbal, la situación en la que estaba me tenía al canto del arrebato.

-Que rabieta que eres Jessica. Te gusta que te den verga afirmación. Yo quería contestar pero me era imposible, tenía aquel tremendo aparato íntegramente metido inclusive mi garganta, al punto que inclusive se me hacía difícil respirar, ni que se diga intentar pronunciar palabra alguna. Pasaron unos diez minutos a mi juicio, puede que fueran solo dos, o puede que fuera media ocasión, no estoy segura, de esa situación en la que mi enamorado se follaba mi boca, inclusive que definitivamente se empezó a descargar todo su esperma, empezó en mi boca pero terminó sacando su picha de acá y dejando toda mi cara y filamento totalmente bañados de simiente. Fue una andanada tremenda, sentía que no podía abrir uno de mis ojos por un pringuete de semen que tenía justo acá. Mi erotismo estaba encharcado de fluidos, intenso, y pidiendo a gritos ser penetrado, pero tenía la emoción de que eso no iba a pasar, incluso, sabía que debería guardar silencio luego cualquiera palabra que dijera en ese momento podría servir para aumentar mi castigo. Efectivamente, mi novio se retiró al lavabo sin decir nada, dejándome atada a la silla. Yo por mi parte no podía mover más que la cabeza, y eso tampoco con mucha libertad. Al regresar, mi novio me miró y dijo:
 
-Esto es lo que sucede cuando no eres obediente, no me había percatado de que tenía en su mano una paleta algo similar a las que usan para jugar ping-pong, con la que azotó mi culo de manera sonora, sacándome un chillido que debió escucharse hasta China. El muy cabrón, evidentemente había ido a un sex shop, y se había armado con varios utensilios para jugar con su “esclava”. Me volvió a golpear en el culo, sacándome otro aullido, al tiempo que me decía:
 
-Eres una perra desobediente verdad?
 
-Si amor, soy desobediente y merezco ser castigada, le dije yo como para intentar aliviar el castigo y demostrarle que era su sumisa esclava, pero mi intención lejos de disminuir el castigo provocó otro azote en mi culo.
 
-Pafff… sonó el golpe, seguido por mi alarido.
 
-Hoy te voy a castigar para ver si aprendes a no ser tan perra! Escuché que se alejó de mi un poco, buscaba algo en las bolsas que traía, pero yo no me atrevía a mirar, no sé si por miedo o para que el no mi viera mirando. Regresó hasta mi posición, por atrás mío, y tomó mi clítoris con dos de sus dedos, me lo jaló fuerte provocándome una sensación de éxtasis que casi trae consigo un orgasmo, hasta que sentí como me apretaba mi clítoris con algún utensilio frio. Era una prensa que había colocado, era metálica, y en su extremo tenía un gancho del cual colgó un peso adicional. Lo puso en el aire, como suspendido a la altura de mi clítoris y lo dejo caer. Al llegar al punto de tensión, todo el peso del instrumento debía ser soportado por la prensa que estaba sujetando mi clítoris, y aunque la prensa era bastante fuerte y me hacía bastante daño, el peso del aparatito fue mucho y la prensa se soltó de un tirón, volviendo a provocar en mi un aullido que apagó el sonido del aparato al caer al suelo. Mi novio entonces, tomo el aparatero del suelo nuevamente y lo volvió a colocar en su lugar, es decir, con la prensa en mi clítoris, pero esta vez, no lo dejo caer, sino que lo suspendió en su posición de reposo con cuidado, y observo que de esa manera se sostenía gracias a la prensa.

Saldré a cenar, espero que en el momento que regrese la prensa esté en su lugar berrinche. Eso no me lo esperaba. Quería decir que me dejaría atada a esta banqueta el resto de la tinieblas, con una prensa lastimando mi clítoris mientras él se iba cómodamente a cenar. Quería protestar, pero dadas las condiciones sentí que cualquier protesta en vez de ayudar acaso empeoraría mi situación, claro, inferior que eso me pareció que sería imposible, pero conociendo a mí prometido preferí mantener silencio. Mi chico se puso su prenda, y primeramente de salir dijo:

-Pórtate bien perrita, y tu suerte podría cambiar, por actualmente le diré a tus amigos que estas con jaqueca y te has quedado descansando en la habitación.

-Si afecto, que disfrutes, le dije, momento en el que cerró la entrada dejándome atada a la banqueta y con una tremenda prensa tirando de mi clítoris. No sabía en qué pensar, que hacer, mi epigastrio me dolía por la silla que se incrustaba aquí, estaba atada de manera muy ajustada, pensé que inclusive podría ser expuesto, que haría si había un temblor, mil cosas pasaban por mi mente. El tiempo transcurría tal en cámara lenta, de hecho, no tenía noción de duración. Escuche mi incomunicado sonar un par de veces escaso poder hacer nada. Al tris de existir en aquella posición, empecé a sentir a modo la prensa se empezaba a resbalar del clítoris, comprendí que pese a la aburrimiento de la situación, a lo mal que me sentía mi ardor no había disminuido, y por alguna razón mi erotismo seguía completamente encharcado y provocaba que la prensa resbalara del clítoris. Mis piernas estaban sutilmente abiertas, ya que estaban amarradas una en cada pata de la butaca, por lo que no podía intentar con mis piernas sostener el peso del aparato. Intenté entonces mantenerme lo más quieta posible, situación que pareció desempeñar pues deje de sentir que la prensa se deslizara. El ciclo pasó y se me hizo imperecedero, hasta que por fin escuche el sonido de la llave en la barra de la habitación. Al abrirse la cancela, no fue así mi enamorado el que entró por ella, más bien era Andrea, quien al helminto en mi situación se quedó paralizada.

-Que haces cerca Jess? De momento no supe que decir, así que contesté con otra demanda:

-Que haces tú junto Andre?

-Pues vine a ver tanto estabas, tu prometido nos ha dicho que te dolía la cabeza, pero creo que no es del todo cierto, a menos de que esto sea una novedad fórmula para las jaquecas.

-Y es que no acostumbras a tocar la abertura? Pregunté yo nuevamente.

-Sí que acostumbro, pero tal pensé que estabas mal no quería hacerte levantar de la piltra, así que le pedí la llave a Juan para entrar. Pero veo que la situación es otra!!!

-Pues sin duda, en ese momento escuche un estruendo en el suelo, que fue el aparato cayéndose al soltarse de mi clítoris, la conversación había provocado mucho movimiento hasta que este se soltara. Tenemos un jueguito montado con mi enamorado, y hogaño perdí yo así que este es mi destierro, y hoy estoy a punto de adoptar otro castigo más si mi prometido regresa y me encuentra desprovisto la prensa en mi clítoris. Yo intentaba acomodar la situación para que Andrea no hiciera muchas preguntas y se retirara lo antiguamente posible.

-Estás loca tu Jess, ya este juego me parece excesivo “hardcore”, pero bueno, cada quien con sus gustos. Mejor me voy precedentemente de que tu pretendiente venga.

-Nooo… espera Andre, me tienes que ayudar, que si mi novio regresa y ve eso en el suelo me pondrá más castigos, ayúdame por atención.

-Hummm, bueno. Andrea se acercó y tomó el aparato del suelo, observó mi clítoris y me dijo:

-Jess, tienes el clítoris totalmente rojo!

-Tu solo coloca la prensa acá, por fa, no preguntes más. Dicho esto, ella jalo mi clítoris y me puso la prensa de retorno al clítoris, produciéndome un angustia terrible que a tal pude ahogué el grito en mis labios.

-Listo.

-Gracias Andre, hoy en día vete precedentemente de que llegue mi amigo, y ni una palabra de esto.

-De contrato Jess. Salió de la habitación, cerrando la abertura después de de efectivamente, dejando en mi mente el pensamiento de si mi pretendiente se iría a dar cuenta que ella estuvo en la habitación. Duda que se resolvió cerca de de inmediato, luego no pasaron más de unos minutos en el momento que la salida se abrió de nuevo, esta vez efectivamente era mi prometido, quien no más entrar preguntó:

-Que hacia Andrea inmediato?

-Vino a ver tanto estaba yo con mi hemicránea!

-Y que le has dicho?

-Pues que había depravado una postura con tigo y estaba cumpliendo mi excomunión.

-Hummm, te lo ha fantasioso?

-Creo que efectivamente.

-Hummm, bien, eres buena chica. Eso merece un reconocimiento. Se acercó a mí y continúo. Veo que la prensa sigue en su lugar, aun no en la posición que la dejé yo, y tu solita no pudiste cambiarla.

-No afecto, discúlpame, es que en el momento que entró Andrea en la habitación me asusté y me moví causando la caída de la prensa. Pero le pedí a Andrea que la colocara nuevamente en su lugar.


-Hummm, actualmente veo, está bien, mejor de lo que pensé que harías. Dicho esto tomó la prensa y de un arrastre lo arranco de mi clítoris, provocando un nuevo grito en mí. En seguida, sin ninguna contemplación, y desprovisto que yo me diera cuenta, metió su miembro en mi culo, inclusive el fondo, provocando un espasmo inmediato en mí, enorme, mi pretendiente empezó a follar mi culo desprovisto contemplación, y mi convulsión seguía y seguía, increíblemente. El simplemente seguía taladrando mi culo, sacaba todo su hopo y lo volvía a meter hasta el fondo, luego, cambió de habilidad, y lo sacaba de mi ano y lo introducía en mi vagina, cosa que normalmente no solemos hacer, pero en ese momento se sentía como estar en la gloria, sin importarme las implicaciones que eso tenía, situación que volvió a producir otro orgasmo en mí, aunque no estaba segura si el anterior ya había terminado o era en realidad una continuación del primero. Mi novio seguía destrozándome por atrás, me daba verga con una fuerza extrema, al punto que oí crujir la silla y luego sentí como esta se destrozaba bajo mi cuerpo, en ese momento, sin sacarme la verga del culo, que era donde la tenía mi novio, me levanto en el aire y me llevo para la cama, los pedazos de la silla, las patas y el respaldar estaban destrozados, y se iban cayendo con forme mi novio me llevaba hacia la cama, donde me coloco a cuatro patas, terminó de quitar los restos de la silla y volvió a la faena de destrozarme el culo a placer. Yo pegaba gritos como loca, estaba segura que Andrea podía escuchar sin mayor dificultad mis gritos, y claro, todo aquel que quisiera escuchar. Finalmente sentí como mi novio estaba a punto de correrse, momento en el cual sacó su verga de mi culo y se apresuró a llegar hasta mi cara, donde nuevamente me hizo tragar su picha, esta vez con el sabor de mi culo, la excitación era tremenda, cosa que me hizo sentir el sabor de mi trasero como un manjar, más aun cuando empecé a sentir como la corrida de mi novio inundaba mi garganta. Saboree ese manjar como si del alimento más nutritivo se tratara, aun cuando no soy como he dicho antes, aficionada a eso. Estaba destrozada físicamente, el desgaste del día había sido tremendo, y disfrutando de las mejores peliculas porno xxx que podemos imaginar al ver los sitios como estos que os pongo a continuación. muchas peliculas x disponible en videosgratis.ms
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La resolución fue clara y concisa, y no me dejo lugar a dudas ni me atreví a decir ausencia más. Estaba poco confundida, no sabía si mi futuro estaba enojado con migo o si había ocurrido poco que yo no notara, pero lo que si tenía claro es que sería de aquí en avante más sumisa aunque de lo que había sido inclusive ese momento. Mi futuro se levantó, se fue al aseo de donde regresó pronto. Se colocó su ropaje deportiva para salir a correr y en ese momento se dirigió a mí:

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